Si tienes aún pendiente irte de vacaciones de verano, en estos meses de julio, agosto y septiembre, o montarte una buena escapada que aún no tienes decidida del todo, una buena e interesante opción es la de elegir conocer Andalucía, una comunidad en la que encontrarás todo el contraste que desees para que tu estancia como turista o viajero resulte más interesante y agradable. Porque en Andalucía encontrarás muchísimas horas de sol, mar, nieve, montaña e incluso desiertos que has visto muchas veces en películas de cine.

La Comunidad Autónoma de Andalucía la componen ocho provincias: Almería, Granada, Málaga, Cádiz, Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén. Es uno de los destinos turísticos más preferidos y solicitados por los turistas y viajeros, tanto españoles como extranjeros, para una escapada, un viaje de vacaciones e incluso para instalarse definitivamente en ella y quedarse a vivir allí. Esa preferencia está relacionada con las múltiples posibilidades que ofrece esta tierra en cuanto a cultura, paisajes y divertimento.

Cuando descubramos Andalucía encontraremos los paisajes más dispares y variados que le confieren un matiz especial y una magia única. Ejemplos de ello podrían ser, por ejemplo, El Valle del Guadalquivir; paisajes volcánicos y sierras borrascosas, como el famoso desierto de Tabernas; el disfrute que supone visitar Sierra Nevada en Granada, en la que podremos practicar esquí y disfrutar del aire y el sol de la montaña, y podríamos añadir aquí una lista interminable de lugares hermosos para todos los gustos, que sin duda nos cautivarán enormemente en nuestra escapada.

Otro punto sorprendente de Andalucía es su legado cultural y su gastronomía autenticamente mediterránea, con platos muy variados y exquisitos. Y si lo nuestro es el turismo rural, su infraestructura en cuanto a alojamientos y casas rurales es bastante extensa. Porque en Andalucía existe una gran diversidad de flora y de fauna que nos estimula a realizar este tipo de turismo natural y en armonía con el medio (ecoturismo). Además, su clima mediterráneo templado la convierte en una de las regiones más cálidas de Europa, con unos inviernos suaves y veranos calurosos y secos.