Budapest es la capital de Hungría y por lo tanto es una ciudad muy intensa y entretenida.

También es una bella ciudad que atrae a muchos turistas cada año que quieren disfrutar de la diversión y la fiesta ininterrumpida.

Budapest fue el resultado del asentamiento celta y desde entonces, se ha convertido en uno de los centros culturales más importantes de toda Europa.

No tiene el glamur de París o la delicadeza de Londres, pero es más vistosa y popular.

Una visita a Budapest sería una experiencia muy enriquecedora, especialmente para los niños de familias que viven en grandes ciudades cosmopolitas y que saben muy poco acerca de otras maravillas del mundo.

Así que planifique su viaje del próximo fin de semana, a este lugar.

Se pueden organizar muy fácilmente gracias a los aeropuertos internacionales.

El clima de Budapest es muy agradable, lo cual hará más bonita aún su visita.

Budapest está rodeada de muchas colinas y es una diversión más, subir a ellas.

A continuación, las principales áreas de turismo son el Castillo de Buda y la Iglesia Matías.

Formó parte del imperio romano durante mucho tiempo, por lo que hay muchos restos históricos esparcidos por toda la ciudad.

De hecho, sería prácticamente imposible recorrer todas ellas en un solo fin de semana.

Otros lugares que debe visitar son el paseo marítimo del río Danubio, y el Puente de la Cadena Szechenyi iluminado en la noche, en todo su esplendor.

Sin embargo, más que cualquier otra cosa, su visita sería incompleta sin un baño en las aguas termales.

Sus balnearios son famosos en todo el mundo y algunos de los balnearios más lujosos y caros han crecido en torno a estas aguas termales.

Allí usted dispone de muelles y baños públicos, en donde puede sumergirse durante todo el día sin que nadie interfiera.

Si por el contrario, usted desea un tratamiento exclusivo y quiere disfrutar de unos masajes exóticos, después de un baño caliente en los muelles, puede hacerlo en uno de los muchos balnearios existentes.

De hecho, se dice que una de las razones principales por las que los romanos eligieron esta ciudad y las zonas adyacentes fue la de poder disfrutar de estas aguas termales.

Budapest, es además una de las ciudades más baratas de Europa, en comparación con otras ciudades. El perfil de la ciudad es un placer para los ojos.

Quedará encantado por esta ciudad, tan fascinante como su gente, la que lo abraza con toda calidez y encanto y convierten su estadía en algo tan especial.

No sería de extrañar que pronto decida planificar un nuevo viaje y realizar ¡unas vacaciones completas!