¿Hay algo mejor que un viaje romántico? Aquí le presentamos como alternativa de viaje, una escapada que jamás se había cruzado por su mente.

No importa si usted está pensando en pasar un fin de semana en París, ésta es una escapada romántica alternativa.

El Rhin es considerado el río más romántico del mundo.

Nace con el aire puro de los Alpes suizos, internándose en ésta impresionante cordillera entre picos nevados, atravesando espesos bosques, para luego caer en forma de cascada en el lago Constanza.

A partir de aquí, el Rhin fluye más allá de las Cataratas, uno de los mayores saltos de agua de Europa, antes de unirse al río Aar, convirtiéndose en un caudaloso torrente: el AM.

El río comienza a fluir a través de la encantadora ciudad de Basilea.

Esta ciudad es una mezcla de fascinación entre tiendas medievales, casas, plazas y palacios de gran clase y edificios gubernamentales.

Los puentes son espectaculares en la noche, iluminados por cientos de luces.

El Rhin se interna entonces en Alemania y es aquí donde el paisaje se vuelve asombrosamente espectacular nuevamente.

Las ciudades de Bingen y Coblenza, se encuentran a orillas de la garganta del Rhin.

Esta enorme formación rocosa es un túnel natural, de techo abierto. Es un desfiladero de 43 km de largo y en ocasiones, las paredes tienen lugar a 200 metros de altura.

Desde 2002, ha sido declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad, debido a la combinación de factores geológicos, históricos, culturales e industriales.

Su importancia histórica se evidencia por la gran cantidad de castillos medievales y fortalezas, que se suceden una tras otra, en las laderas circundantes.

Es importante desde el punto de vista geológico y el ecológico ya que a lo largo de los siglos, la región ha creado su propio microclima, gracias a los acantilados y al contenido rico en minerales. Aquí, conviven y se desarrollan, plantas y animales que no podrían sobrevivir en otras regiones.

Desde aquí el río pasa luego a través de Bonn, la antigua capital de Alemania Occidental, que sigue siendo tan majestuosa y elegante como siempre y la encantadora y entrañable ciudad de Colonia, dueña de una colección de arte de clase mundial y museos de arqueología.

Los viajes en crucero al Rhin se ven enriquecidos por Bonn y Colonia, ya que los paisajes inmensamente atractivos y sus hermosas orillas, representan lugares ideales para pasear una noche romántica y sensual.

Más tarde, el Rhin llega a Holanda a través de Utrecht y Rotterdam, en donde desemboca en el Mar del Norte.

A pesar de que Rotterdam es una ciudad moderna, es igualmente una ciudad muy bella y atractiva.