Situada al sudoeste de la Península Ibérica, Extremadura es una de las diecisiete comunidades de España. Comparte sus fronteras con las comunidades de Castilla-La Mancha al este, Castilla y León al norte, Andalucía al sur y con las regiones portuguesas de Centro y Alentejo al oeste. Formada por dos provincias, Cáceres y Badajoz, tiene su capital en Mérida, una hermosa ciudad con un importante patrimonio artístico cultural. Su clima mediterráneo con influencia atlántica con inviernos no muy fríos y veranos cálidos condiciona una  gran diversidad de espacios naturales distintos en los que el agua es su principal característica, ya que es la comunidad autónoma con más kilómetros de costa interior. Esto es debido a que Extremadura posee dos importantes cuencas hidrográficas, la del Guadiana al sur y la del Tajo al norte. Esto determina una amplia red de embalses y pantanos.

Abundan los espacios naturales protegidos, de los que podemos detacar el Parque Nacional de Monfragüe, el Parque Natural Tajo Internacional y el Parque Natural de Cornalvo, lugares de visita obligada para los amantes de la naturaleza.

Son muchas las culturas que a lo largo de la historia se han asentado en esta región por lo que actualmente posee un valor patrimonial de primera magnitud. Los yacimientos arqueológicos de Mérida y el Monasterio de Guadalupe o la ciudad de Cáceres, con un casco antiguo que alberga uno de los conjuntos medievales más importantes del continente. Pero también la arquitectura religiosa y civil merecen la pena, así como el conjunto de sus calles y plazas. Ejemplo de esto son las localidades de Trujillo, Zafra, Plasencia, Jerez de los Caballeros o Coria.

Otra razón por la que darse una escapada a Extremadura: su rica gastronomía. Basada en ingredientes naturales, esta región goza de una cocina de primera calidad, llena de sabrosos platos como el cojondongo, las migas, la sopa de tomate, el cabrito en guiso de los pastores, el escarapuche, las truchas al estilo del Jerte, los repápalos en leche, o la exquisita leche frita de oveja merina del Casar. En resumen, un viaje que nos hará disfrutar con los cinco sentidos.