Al organizar su viaje a Europa, usted deberá tener en cuenta su fecha de llegada y de salida, y ver si se encuentra en temporada alta, baja o en un período inconstante para el turismo.

Los períodos de mayor actividad en el turismo, son aquellos en que la mayoría de los turistas entra y sale de los países, los cuales suelen coincidir con las vacaciones escolares, Navidad, Semana Santa y Año Nuevo. El país al que usted viaje, también tendrá períodos picos únicos de ese país, por lo que habrá muchos vuelos y alojamientos reservados y los pasajes serán más costosos. Este período de máxima actividad turística, generalmente abarca desde fines de diciembre a enero (debido a la temporada de Navidad) y desde fines de junio hasta fines de agosto (por las vacaciones de verano). Viajar durante las vacaciones de Navidad puede ser difícil, ya que los precios de los pasajes de avión se disparan y los complejos de esquí comienzan a sobrecargarse. Además, se reduce el transporte público en la mayoría de las áreas, ya que sólo unos pocos trenes saldrán el día de Navidad. El período inconstante, es en primavera y otoño, y la temporada baja, transcurre por lo general en los meses restantes y en el invierno.

Si usted cuenta con tiempo limitado para visitar Europa, lo mejor será hacerlo durante un período inconstante para el turismo. Los precios están más bajos y las condiciones de viaje son ideales, porque se pueden evitar las multitudes y el sobreprecio. Ahora bien, si usted cuenta con mucho tiempo libre en Europa, trate de volar en temporada baja, cuando las tarifas son aún más baratas, por lo que tendrá más dinero para gastar en su estadía. Una buena idea, es comprobar las tarifas aéreas 3 o 4 meses antes de viajar. Las líneas aéreas están comenzando a hacer descuentos, con el fin de recompensar a aquellos pasajeros que realicen reservas anticipadas. Los boletos más baratos podrían aparecer en la red o en la agencia de viajes en cualquier momento. Mientras se encargue de ello, asegúrese también de reservar su alojamiento 6 semanas a 2 meses antes de salir. Una buena idea es reservar un hotel para su llegada y para su salida. El resto puede ser reservado después. Además, recuerde verificar los seguros de viaje y sus actualizaciones. Su gobierno y la compañía de seguros, puede trazar una línea si usted visita determinados territorios. Infórmese sobre los peligros y las obligaciones del país que está visitando, para comprobar las condiciones adecuadas antes de salir.

Para la mayoría de los viajeros experimentados, el mejor momento para visitar Europa es de abril a junio y de septiembre a octubre, cuando el clima todavía es cálido, los turistas se han ido y el alojamiento y el transporte tienen un precio regular.

Por el contrario, el peor momento para visitar la mayor parte de Europa (especialmente los países occidentales y del sur), es el mes de agosto. En ese momento, muchos europeos se marchan y toman sus vacaciones en países vecinos. Las ciudades quedan abandonadas y, en consecuencia, los precios de los alojamientos se disparan, por lo que la búsqueda de una cama puede ser muy difícil. Los autobuses y los trenes, a menudo se llenan y puede ser una lucha conseguir un asiento. Incluso la mayoría de las tiendas turísticas pueden cerrar, ¡ya que sus propietarios se han ido de vacaciones también!

No hay duda de que julio y agosto son los meses más ocupados por turistas en Europa (principalmente a causa de las vacaciones de los estadounidenses). ¡Evite estos meses lo más que pueda! Si realmente necesita viajar en temporada alta, lo mejor es mantenerse alejado de las ciudades más importantes y elegir otras ciudades y pueblos, para disfrutar de la cultura local.