El micoturismo es una práctica muy antigua, sobre todo en lugares donde abundan las setas. Se trata de un alimento sano, sabroso y muy bajo en calorías. Ideal para comerlas solas, cocinadas de mil maneras, o bien como guarnición en muchos platos. Castilla y León es una región con mucha tradición en la recogida de setas, en parte, por su rico patrimonio natural. Lagunas fluviales, altas sierras y ecosistemas muy diversos que favorecen el crecimiento de distintas especies de hongos comestibles. Esto se suma a iniciativas muy innovadoras tales como el programa Gastromyas.

Hoy en día podemos encontrar, no sólo en esta comunidad sino en toda la península, sendas seteras perfectamente señalizadas, establecimientos especializados en setas, una red de restaurantes donde la gastronomía se centra en las recetas con hongos comestibles, así como bares y alojamientos micológicos. En España tenemos unas 1.500 especies de hongos, aunque no todas son comestibles. Por ello, es necesario conocer cuáles son comestibles y cuáles no. Estos hongos fructifican cada año en los bosques y montes de Castilla y León. Y es un verdadero incentivo para visitar la región ya que recoger setas significa disfrutar de la naturaleza y los paisajes de gran belleza que podemos encontrarnos, y,por supuesto, al final de la jornada, degustar los ejemplares micológicos que hayamos recolectado a lo largo del día…pueden ser unas vacaciones de navidad muy diferentes a lo que estamos acostumbrados, ¿no crees?. Para practicar el micoturismo es recomendable ir acompañado de un guía micológico ya que, además de indicarte qué setas son comestibles, te llevará a los bosques más productivos y te enseñarán buenas prácticas recolectoras. Y debes saber que necesitarás un permiso de recolector de setas que se adquiere fácilmente por internet.

Según la temporada, vamos a tener unas especies u otras. Si vamos ahora en diciembre, en una escapada navideña, vamos a encontrar marzuelo, el ratón o negrilla y la exquisita trufa negra, aunque ésta última está prohibida recolectarla, ya que están protegidas y escasean, pero sí podremos degustarlas en restaurantes. ¿Qué te parece el plan que te propongo? Naturaleza, gastronomía y salud. Además, un turismo muy económico…pasear por el campo es gratis y podrás comerte aquello que recolectes.