Situada en el Océano Índico, la India es mucho más que un país. Este subcontinente abarca todas las topografías posibles, desde playas de arenas blancas y bosques tropicales hasta desiertos altos y cordilleras. Descubre 5000 años de historia de la humanidad, comenzando por una de las civilizaciones más antiguas del valle del río Indo, que se fusionó con la de los invasores arios alrededor de 1500 a.C. para crear la cultura clásica de la India que aún se mantiene viva. Con 26 sitios declarados Patrimonio Mundial esparcidos por el país, es fácil sumergirse en los entresijos de la cultura local en cualquiera de los veintiocho estados y siete territorios.

Ciudades prósperas y choque de culturas: la belleza del norte
La región norte de la India es una mezcla de culturas, tradiciones, idiomas, y artes. La vulnerabilidad de esta zona a los invasores a lo largo de la historia ha sido tanto una bendición como una maldición. La ciudad capital, Nueva Delhi, con cuatro diferentes religiones principales, siete riendas de poder, y 2500 años de historia, es un ejemplo de esta coexistencia de realidades. Basta pasear por Old Delhi y verse rodeado de los restos del imperio mongol, incluyendo la mezquita más grande de la India, el Jama Masjid, y la Tumba de Humayun, un hito del siglo XVI de impresionante arquitectura mongol que más tarde hizo eco en el Taj Majal.
Nueva Delhi es un mundo diferente, con su arquitectura imperial y amplias avenidas señoriales. La influencia colonial es abundante, ya que los británicos declararon Delhi la capital de su gobierno. El Taj Mahal también se encuentra en el norte, a unos 200 kilómetros de Delhi. Ésta es la demostración más emblemática de la construcción de Mughal, y no debe dejarse sin visitar.

Una luz en la tierra central: un paseo por el sur de la India
El sur es la región más culturalmente homogénea de la India y es el testimonio de miles de años de un sistema de castas que en la práctica sigue funcionando, a pesar de la estructura más moderna del gobierno de la India. Por sus atractivos centros de comercio y su independencia, Goa es uno de los destinos más populares a lo largo de la costa de la India. Entre las antiguas ruinas de Goa se encuentra el Templo Vittala, un homenaje monumental a la ciudad capital del primitivo imperio de Vijayanagara. Lo más notable son los pilares del templo, que representan diferentes instrumentos musicales. La intrincada arquitectura de Goa y su cultura independiente son también producto de 450 años de dominio colonial portugués. En el sur, el viajero también encontrará una gran cantidad de áreas silvestres protegidas. The Western Ghats, en el Parque Nacional Silent Valley, es considerado como una de las zonas de biodiversidad más importantes del mundo, ya que protege el último tramo de la selva virgen tropical perenne de la India.

Viajes a la India
A pesar del tamaño descomunal de este subcontinente, hay temporadas en las que viajar a cualquier parte del país puede ser demasiado incómodo y estresante. De abril a octubre, las temperaturas se elevan por encima de los 90°F (45°C), y la humedad asciende a niveles insoportables. Además, octubre marca el final de la temporada del monzón en el que las regiones costeras del sur se ven acosadas por lluvias torrenciales. El resto del año es muy agradable y templado, con un constante clima cálido en el sur y noches más bien frías en el norte.