Para evitar este problema, le aconsejamos que aprenda algunas palabras en francés antes de salir de casa. Los propietarios de tiendas y locales tienen más posibilidades de ayudarle en caso de pérdida o necesidad de información si usted hacer un esfuerzo por hablar unas pocas palabras en su idioma. Esto es mucho más seguro que dar vueltas en círculos con la mirada perdida y triste.
Seguramente usted tiene algunos discos de audio en su biblioteca con clases de francés para turistas. Sólo le tomará un par de horas de su tiempo, pero considere que gracias al conocimiento básico del idioma, las vacaciones podrían ser mucho menos frustrantes si llegara a surgir algún problema.
Otra opción es vestirse como la gente del lugar. Los parisinos usan colores oscuros y rara vez se visten con pantalones cortos o ropa llamativa. Evite las camisetas sin mangas, las bolsas de cintura, las cámaras alrededor del cuello y los pantalones muy cortos, ya que es el equivalente a pintar un letrero de neón encima de la cabeza que diga «turista americano.» En París sus habitantes tienden a usar colores brillantes en los accesorios como bufandas, joyas, bolsos, etc.
Es aconsejable dejar en casa cualquier referencia a su país. Los estadounidenses suelen mostrar banderas americanas en sus camisetas, mochilas de equipaje, etc. Se trata de una norma a tener en cuenta sólo en un puñado de países. De cualquier manera, es la evidencia de que usted es un turista y por lo tanto más susceptible de ser robado.
Familiarícese con el dinero local en privado. Si usted se expone en público, todos notarán que es un turista, y se transformará en el objetivo favorito de los carteristas. Para mayor seguridad, utilice una tarjeta de crédito en lugar de efectivo. No es necesario mostrar grandes cantidades de dinero. Recuerde guardar los billetes y las tarjetas en un bolsillo interior o delantero en lugar de llevarlo en un bolso, mochila, bolsillo trasero, etc. Esto hace que sea mucho más difícil para cualquier carterista acceder a su dinero.
Utilice el transporte público. En las ciudades europeas el sistema de transporte es muy avanzado. Es mucho menos probable que se pierda en un autobús o el métro, si en comparación decide alquilar un automóvil y manejar en una ciudad desconocida. Pregunte en cualquier estación de métro para consultar un mapa de bolsillo.
Evite pasar mucho tiempo en “trampas” para turistas, como la catedral de Notre Dame y la Torre Eiffel. Son los sitios más concurridos y por más que quisiera, la cantidad de personas que pasean por allí hace imposible acercarse mucho. Si desea ver algo, estudie primero su entorno. En cambio busque atracciones menos conocidas. Por ejemplo, el Musée d’Orsay tiene obras de arte de Rodin, Degas y Manet y está menos abarrotado que el Louvre.